ESCRIBIR PARA VIVIR

El cielo estaba enmoquetado por nubes negras. El día despertaba, triste, frío y mojado.
Todo estaba en silencio, tan solo se interrumpía el no sonido, cuando inhalaba y exhalaba el aire de sus pulmones. Lo hacía despacio, intentando reencontrarse con el maldito sueño. Se había pasado la noche escribiendo, poemas, relatos y algún cuento. Su insomnio, estaba perjudicando seriamente su vida. La familia, el matrimonio, los hijos... 
Escribir era lo único que le hacía sentir bien, con ella misma y con los demás. Era lo único que le llenaba, llevándola así, a lugares lejanos en otras galaxias, en otros mundos. Lejos, muy lejos del agobio que la encerraba en su vida cotidiana. Revelaba en cada uno de sus escritos, las ganas de evadirse y de volar. Desahogándose, gritando en sus frases, la falta de gobierno en su libertad.
Cerró los ojos, se sentía frustrada, maldecida por algún duende o hada con ganas de jorobar su vida. Llegó a pensar que sus escritos pasaban inadvertidos para los demás. Acongojada, salió de la cama y casi arrastró su cuerpo hacia la ducha.
El agua tan solo despejó sus músculos atolondrados por el cansancio, aplacando por unos instantes la tensión que sentía.
Una vez que se vestía empezaba el día de nuevo, la misma monotonía del ama de casa, de la madre dedicada a sus hijos, de la fiel pero no amante esposa. Lo de "amante" hacía mucho que se había terminado. Sí, se había acabado, como se acaba el pan, la leche o los huevos... 
Pasaba el día como un zombi poseso, dedicando las horas hacer todo para los demás. Esperando con desesperación la noche, para dejar de ser la mujer común. Para  dejar aflorar la mujer escritora, comunicativa.
Entre el teclado y la pantalla fluyen por doquier miles de letras, cientos de frases.
Creando poemas, plasmando pensamientos alegres, relatando apasionantes novelas de amor.
En esos momentos se siente la mujer más dichosa de la tierra, la más admirada y querida. La más aclamada.
Así día tras día, se pasan semanas, meses y años.
Y aunque todos los días se pregunte, por qué razón escribe y si alguna vez será recompensada y reconocida su literatura. Nunca dejará de escribir, pues es su vida, la fuente de su existir.


  

Comentarios

  1. Tus letras son un manantial de ternura.

    Un poso de tristeza, derramas.

    ¡Un gran abrazo!

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  2. Y en cada verso, frase, palabras conformadas en prosa, un nuevo hijo, un nuevo amante.

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  3. GRACIAS POR VUESTROS COMENTARIOS, SOIS GENIALES, UN BESO.

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  4. Tienes no solo tinta en tus venas, es algo más que eso, es sentimiento, ternura, cordialidad, es absurdo decir que no cambies nunca porque sé que ni lo intentarias ni podrías, un beso Maria

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  5. Yo también escribo para vivir. Me ha gustado tu blog, estaré atento a nuevas entradas.

    Saludos :)

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  6. Bendita sea la imaginación del escritor-a, el salvavidas humano que hace que las penalidades, los desencantos y la rutina de la vida, sean más llevaderos.
    Es cierto, en ocasiones, escribir se convierte tan importante como respirar.
    Nunca dejes de escribir.

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  7. Escribir nos saca muchas veces de problemas inmensos. Me gusta mucho tus poesias y tus escritos. Denotas cierta...tristeza oculta, y mucha ternura. Te dejo mi blog por si quieres visitarlo. Saludos-
    http://ponerunaqueja.blogspot.com/

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  8. Apuesto porque este manantial continúe brotando para deleite de cuántos disfrutan de el. Gracias Oscura, en estos largos meses he disfrutado mucho de tus letras y tu compañía. Besa a tus pequeños y grandes, cuida de Amy, y no dejes de contarle lo grata que me fue su compañía. No te olvides de Teca y de mi.
    Te dejo una nota que estoy colgando en las páginas que sigo habitualmente:
    Las limitaciones de acceso a Internet en mi país Cuba, hacia donde retorno luego de 15 meses, me privaran de leerte, así que quiero agradecerte el inmenso placer que me produjeron las lecturas de tus letras. Si alguna vez estas limitaciones, dadas por la voluntad expresa del gobierno norteamericano me lo permiten, no dudes que volveré con gusto a navegar por tu espacio.
    Un abrazo, Mila Roldán.

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  9. Me gusta como escribes, cuentas realidades aderezadas de delicadeza y gran sensibilidad. Somos tantos los que escribimos para seguir viviendo, afortunadamente no estamos solos.
    Un abrazo, y, por favor, sigue escribiendo siempre, muchos te esperamos.

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