El día que la Dama Negra, venga en mi busca, dejadme ir con ella. No alarguéis mi agonía, dejadme ir en paz. No quiero lloros, sino risas, pensad, que yo descanso y que os dejo un rato en paz. Y digo un rato, porque sé, que me andaréis pensando, recordando... y así , no hay quién muera. No quiero flores que adornen tumbas, y que no podré disfrutar. Quiero flores que adornen mis jarrones, que emanen de ellas sus dulces olores, que alegren mi vista sus lindos colores. No penéis por mi, sabed que me voy llena de paz y de amor. Quiero que esparzáis mis cenizas, al viento. En un lugar entre la tierra y el mar, que vuele libre, que pueda posarme donde me plazca, o sin más flotar... El día que me muera, no quiero tristezas, quiero sonrisas. Pensad, que aunque entre vosotros no esté ya, un trozo de mi alma, en cada uno por siempre habitará....