VIVIR TUS SUEÑOS

La noche lo cubría todo. Siempre había pensado que la oscuridad era su refugio, pero después de lo sucedido hace apenas unas horas, pensaba todo lo contrario. Debido a su carácter retraído, casi antipático, se ha quedado sola, cómo casi siempre había estado. Tan solo acompañada por esas imágenes que de vez en cuando la visitaban, nunca había hablado de ellos, por no parecer una loca ante los demás, pero aquellas almas le hablaban y la acompañaban en los sueños. Virginia se acostó, cerró los ojos y pensó no soñar, no quería verles de nuevo, no quería que sus voces le calaran hasta la medula, le hacían sentir un frío anormal en pleno verano. No los quería sentir, pero el sueño le venció y ahora su respiración se torna en un susurro. Pero tiene los sentidos alertas y en la oscuridad de su habitación, comienzan a llegar… son varios, susurrantes palabras de hielo, caricias heladas, gemidos de dolor y peticiones extrañas… “mírame, yo no tengo ojos y te puedo ver” Aquellas palabra...