domingo, 3 de junio de 2012

OTRO AMOR PARA MÍ COLECCIÓN...



No hacía falta que me le presentaran, ya le conocía. Le había visto tantas veces… La primera vez fue en una librería, se cruzaron nuestras miradas desde el escaparate y sentí un flechazo explosivo. Ahora le tenía en frente, mí corazón se aceleraba por su cercanía, tenerle tan cerca de mí, provocaba que se secara mí boca y me temblaran las piernas. Tenía que hacerle mío, no estaba dispuesta a dejar pasar un día más sin tenerle para mí, cuando me apeteciera. No pude evitarlo y, me llevé al que sería mi amante a mi casa. Esperé a que se hiciera de noche para sacarle de mi habitación. Le había escondido en mi armario, como se esconde a los amantes. Me fui al salón con él, apagué la luz y encendí una pequeña lámpara de pie. Me acomode en el sofá con él entre mis brazos. Ya desde el comienzo me hacía suspirar solo con su presencia, su suave tacto y su aroma… ¡Qué delicia! Desde luego era de los que enganchaba desde el principio. Creo que sería incapaz de dejarle hasta el amanecer. “Amor mío, no sabes cuánto tiempo estuve esperándote… ¡Oh! Cariño me hacías tanta falta, creía que jamás volvería a sentir unos labios besar los míos, nunca una manos acariciaron así mi cuerpo. ¡Te deseo tanto! Hazme tuya…” “Eres tan bella, tan sensual… no sé cómo he podido estar sin ti todo este tiempo ¡Te amo! Y voy hacerte mía” Su voz tan varonil y sensual me atraía como un imán, sus manos eran ávidas en mí cuerpo y su boca, donde la posara, donde me besara sentía una explosión de placer. Sofocada le abrace contra mí pecho, le necesita más cerca, era mi amante perfecto. Pero ahora no podía parar, le puse de nuevo en la posición ideal y me dejé que llevar. En verdad era maravilloso, fuerte, decidido… un caudal de sensaciones placenteras recorrió mis venas, cuando le sentí pegado a mí… ¡oh, sí! Sabía que había hombres así, me estaba volviendo loca, su pasión desbordante hacia que me elevara y llegara al séptimo cielo. Le abracé de nuevo contra mí pecho jadeante, necesitaba saborear toda la ternura que él eslava. Me amaba esta segura, mi amante me amaba y yo le deseaba.  
Durante las horas que siguieron, continué inmersa en él, dejándole fluir de nuevo en mí interior, acaparando todos mis sentidos, era único y especial. Pero como todo lo bueno se acaba, su final lo vaticinó la aurora que anunciaba el día. Suspiré cuando le alejé de mí, estaba satisfecha, había llegado con él hasta el final. Me levanté del sofá con él entre mis brazos.
Besé la cubierta donde se dibujaba su rostro y le dejé de entre el resto de mis libros. Me habían dicho que era muy bueno, pero no me advirtieron, que un libro, me podía enamorar.

martes, 22 de mayo de 2012

Pincha Aquí: WATTPAD DE OSCURA FORASTERA

Pincha Aquí: WATTPAD DE OSCURA FORASTERA: Magdalena Delgado A mi querido Gustavo Adolfo Bécquer Una carta de amor y despedida La esperanza se viste de negro El último día de ...

sábado, 12 de mayo de 2012

LA RAZÓN VENCERÁ A LAS BALAS




El panorama era desolador, solo se podía ver destrucción por todas partes. Las casas destruidas, las vidas apagadas… todo lo que había conocido se esfumó con rapidez. Mi familia estaba perdida, llevaba varios días intentando encontrarles. Juana es compañera del internado; tiene miedo a todo, cuando suenan las sirenas y, corremos como ratas hacia el refugio, Juana tiembla y reza, yo me tapo los oídos intentando mitigar el silbido silencioso del misil cayendo, ese silbido me pone el vello de punta, me corta la respiración. Lo malo es cuando se oye el estallido que todo lo hace temblar de miedo, mirar alrededor y ver que ha caído lejos. Juana llora y sigue rezando y yo, tengo que salir, ya no suenan las sirenas y me siento agobiada, en este lugar no puedo respirar. Afuera todo es gris, se puede masticar tierra en el aire. Pero aun así es mejor que estar dentro, no es que desprecie la compañía de los demás, es que me muero allí encerrada. Empiezo a caminar, como sonámbula. Por las calles voy apartando las piedras y ladrillos, escombros de desolación. Pero no iba a parame aquí, debía seguir buscando. Tenía que llegar a mi barrio y buscar mí casa, si tenía suerte aun podría estar en pie. Debía darme prisa casi empezaba a anochecer y si me ven los soldados me llevaran de nuevo al refugio. Reconocí tres o cuatro calles, había incluso algunas tiendas donde mi madre me había comparado zapatos y algún vestido, ahora estaban saqueadas o quemadas. Dos calles más y llegaría a mi barrio, corrí con todas mis fuerzas al ver a dos hombres matar a otro y robarle una maleta, asustada me apoyé en el recodo de una casa, traté de calmar mi respiración tapándome la boca con las manos, pero estas me temblaban haciendo que cerrara los ojos. Un par de minutos después, cuando abrí los ojos de nuevo me asombré.  Estaba frente a mi casa, corrí hacia la puerta que asombrosamente estaba en pie y la abrí despacio. Las bisagras chirriaron, entré lentamente. Estaba oscuro y muy silencioso, la tenue luz que llenaba una parte del salón, me mostraba una pequeña mesita de té. Me acerqué, sobre ella había una foto en un marco de plata. Era una foto de familia, estábamos todos, mis padres, mis hermanos, mis hermanas, y yo abrazando a calcetines, mi gato, le llamaba así porque era todo blanco con las patitas negras. Mi familia me había dejado allí su recuerdo. En mí corazón sentía su ausencia, saque la foto del marco y me abrace a ella llorando cuando leí “Mi querida hija, sabes que te adoramos, no nos busques más ya nos has encontrado” Así me sorprendió la noche y llorando afronté el día que llegó de nuevo, con las malditas sirenas, los horribles silbidos y, la pena que me ahogaba, me daba coraje para seguir resistiendo. Tenia esperanza de que la razón venciera a la balas.

sábado, 21 de abril de 2012

A TI, MADRE NATURALEZA




Hoy la mañana se despertó soleada. Las nubes, como copos dispersos, como 
algodones de caramelo, se pasean por el cielo; un gran espacio azul, que 
contrasta, con el verde vibrante de los campos...


Con el agrisado azul de las montañas, perdidas en su lejía.
Madre, Reina mía. Diosa infinita. ¡Gracias!


Porque aunque te estemos matando, en cada agónico amanecer, tú, cada día, renaces para mostrarnos, cuán diminutos somos, ante tu grandeza divina.
Somos seres desagradecidos, depravados, despreciables ladrones y destructores de los tesoros que tú nos brindas, para disfrutar de nuestras prestadas vidas.


Dueña del mundo, señora del universo, creadora de lo malo y de lo bueno.
Reina de la sabiduría, no hay diosa que alcance a tu real belleza.
Madre, ahora que ruges, que sangras herida, enojada te impones; meneando la tierra, revolviendo los mares, castigando al hombre sin indulgencia, y aun así este se pavonea de sus proezas.


Ahora, más que nunca, clavo mis ojos en el cielo, alzo mi voz en un ruego.
Solicito tu clemencia, invoco tu perdón, te rindo penitencia.
A ti, Madre Naturaleza.


Te pido que aplaques tu ira, tu convulsionada furia, sin duda merecida.
Danos la oportunidad de cambiar, de corregir los errores que provocaron grandes tragedias.


Escucha este alegato, antes de que proclames sólo tuya, esta gran bola, que aún está llena de vida...
LA TIERRA.


 LIBRO: Mi manantial de ternura

TU ASESINA, CON CARIÑO...



TU ASESINA, CON CARIÑO…
Apenas percibía su respiración, pero podía oler su miedo… se extendía hasta mis fosas nasales y me guiaba hasta donde se encontraba. Apreté fuerte la empuñadura de mi espada. Él estaba justo detrás de mí, su hedor se pegaba en mi lengua y, eso hacía que me exaltara aún más. Quería oler su sangre, sentir su calor. Le enfrenté, nuestras espadas hicieron chispas al golpear una contra la otra. Sonrió, sin duda quería mí muerte y yo la suya, la quería con ansia. Golpeé una y otra vez su espada, haciendo que retrocediera. Mi ira era mayor que mí fuerza, no le di pie y desplegué todas mis energías. Cayó al suelo, su espada quedó algo separada de su mano.

-                -- Dime, que se siente ante la muerte –le dije entre dientes.

Sus ojos se agrandaron aun más y juntó las manos pronunciando palabras, las palabras del ritual. ¡No! No le dejaría terminar, si lo hacía desaparecería ante mí como la última vez. Le tenían ante el filo de mi espada, giré en redondo sin darle tiempo a exhalar el aire de sus pulmones. Sus manos saltaron delante de mí, un chorro de sangre me empapó las piernas. Miré las manos caídas en el suelo, unidas aún. Pero aquel maldito empezaba a murmurar su hechizo…

-             -- Deberías rezar, será lo último que murmures –le miré con odio.

Su hechizo, sin apenas terminar de pronunciarlo me esta hiriendo como una daga, me cortaba por el cuerpo despojándome de mis fuerzas.
¡No! No le dejaría acabar con mí vida. Ante mis ojos se elevó, como un maldito fantasma. Traicionero brujo, desapareció ante mí. Yo no dejaba de sentir esos cortes en mi piel y el dolor que me producía. La rabia me poseyó, cerré los ojos y traté de sentirlo. Sabía que podía hacerlo, podría olerle de nuevo, él me temía, lo sabía.
Sentí un corte en mí espalada y, la sangre caliente resbalar por mi cuerpo, apreté la empuñadura de mí espada y la empujé con todas mis fuerzas hacia a tras. Oí un crujido seguido de un lamento, me volví, le había atravesado el pecho. Empujé con más ira, hasta que sentí su carne pegada a mis manos. Ahora era su sangre la que mojaba mi cuerpo. Su rostro se contrajo en una mueca de dolor y horror hasta que quedó allí, encima de mi acero. Le empujé con el pie y, su maldito y asqueroso cuerpo cayó al suelo. Se hizo mil pedazos ante mí. Sonreí, envainé mi espada y salí de las sombras, a por el siguiente.

DESDE MI ALMA

sábado, 14 de abril de 2012

16 de abril del 1746, CULLODEN



Culloden- Battlefield

16 de abril del 1746, CULLODEN.

Las Highlands, mi tierra, la que me vio nacer. Mi tierra la que me hizo hombre, la que me dio cobijo, ahora necesitaba de mi ayuda, mi protección. No había amanecido cuando dejé el lecho marital; mi esposa había dejado preparadas mis ropas. La miré dormir, lo hacía plácidamente, tenía los cabellos algo revueltos, su pelo negro contrastaba con su piel de alabastro y, su cuerpo se dibujaba perfilado bajo las sábanas del lecho. Suspiró complacida, cómo si en su sueño recordara la pasión compartida apenas unas horas atrás. No lo sospechaba, al menos eso creía yo, era mi despedida, la mejor manera de hacerle sentir cuánto la quería. La tenue luz del alba, se colaba por la ventana y un tímido rayo de luz, se posó con delicadeza en su rostro. No había alcanzado a ponerme la camisa, cuándo unas manos suaves se posaban en mí espalda y ajustaban la tela sobre mis hombros. Me ayudó a ponerme el kilt y a sujetarlo con el cinturón. Fue cuándo me colocaba el tartán y se puso frente a mí, entonces vi su rostro. Lágrimas de cristal recorrían sus mejillas, lo sabía.
Sabía que iba a luchar, que no dudaría en dar mí vida por salvar de los invasores a mi Escocia, era injusto, lo sabía. Pero yo era un Highlander, un montañés, jefe de mi clan y debía proteger lo que era nuestro. Esa mañana no era la única despedida, los hogares de mi aldea estaba llenos de ellas. Había terminado de vestirme y tomado mi Claymore, la envainaba en mi cinturón. Su peso me hacía sentir su seguridad, mí espada, la que me había librado de tantas otras muertes, ahora debía volver a ser mi cruz, mi defensa. Mi esposa se acercó hasta mi y me dio un pequeño ato, con pan, algo de carne fría y whisky. Lo colgué de mi hombro, mirando sus ojos vi la promesa que me exigía “¡Vuelve!”
Lo haré mi esposa, mi amada Jenny –besé sus labios con ternura, quizá fuese la última vez que lo haría.
Dejé el bienestar de sus brazos y salí de mí hogar.
Tras un largo camino, los MacKennet, mí clan, nos unimos con los demás en la batalla. Todos los clanes de Escocia por una lucha común, nuestra tierra.
El sonido de las gaitas, acompañaba el lacerado sonido de nuestras espadas, al cortar las vidas de aquellos soldados. Fue emocionante ver a clanes que llevaban tantos años siendo enemigos como ahora luchaban, espalda con espalda.
En el campo de batalla, fuimos traicionados. Los casacas rojas lo invadían todo. Culloden se empapó de sangre, de nuestras vidas. Esa tierra ensangrentada, se llenó de fantasmas, de gritos de batalla y del llorar de las gaitas, nada fue en vano, no aplastaron el honor de los Highlander. 
Ahora en cada roca reposa un Clan, en cada una de ellas cientos de vidas sacrificadas, serán recordadas por nuestra amada, ESCOCIA.


Memoria stoner to clan




sábado, 31 de marzo de 2012

EL ÚLTIMO DÍA DE MÍ VIDA


Hoy el día se ha despertado soleado, no hay nubes en el cielo. Se respira primavera y siento que no es más que un comenzar de nuevo.
Haré lo que todos los días, me guardaré mis secretos, sólo los que hacen daño. El amor me impide hablar más de lo que necesito y mí corazón reclama a gritos hacer saber que se está cansando y que ya no puede más.
Hoy es el último día en el que llevaré las riendas de casi todo. Pero tengo que reaccionar normalmente, disimular, seguir siendo la misma por fuera.
Por dentro disfrutaré de mi familia más que nunca, reiré con más ganas, lloraré de alegría y rezaré para que no se den cuenta de lo que oculto, hoy de madrugada haré mí última maleta. Llevaré solo lo necesario, amor, cariño, vivencias, ternuras y besos. Algún te amo… No, no es un equipaje ligero, es el más pesado, pues el amor lo llena todo y me lo llevo entero.
Hoy escribiré una carta, intentaré no derramar lágrimas, para llenarla de alegrías. Después haré la comida, quizá planche alguna camisa.
Hoy no tomaré más medicina que el amor de los míos, de mi querido esposo, de mis amados hijos, llamaré a mis padres y chatearé con mis hermanos. Hoy será como otro día más.
Cuando llegue la noche, escribiré algún cuento, poesías o un relato. Esperaré la madrugada con la maleta en mí regazo.
Mientras tanto seguiré escudriñando las palabras en un papel en blanco, haciendo que exploten los sentimientos, dejándolos que fluyan…
Miraré a todos a los ojos, me guardaré la pena y el dolor que me corroe, sonreiré como siempre. Será mejor irse, viendo sus sonrisas. Hoy reuniré todo el cariño que pueda, quiero que mi corazón explote, pero que explote desbordado de sentimientos.
Hoy sé cuánto valió la pena vivir…
Hoy, no quiero que se acabe mí último día, me niego a partir.

miércoles, 28 de marzo de 2012

En una galaxia muy muy lejana... también se puede soñar


Me había quedado dormida, sentada en la silla ergonómica especial para relajarse. Me desperté al oír la alarma en la cocina. No, no se quemaba nada, ese pitido indicaba que las lentejas estaban cocidas. Me levante con fastidio de la silla. Esta silla me tiene embrujada. Entré en la cocina, el olor a comida me abrió el apetito, pulsé el botón que había cerca de la pared –Vamos, todos a comer- en pocos segundos la mesa estaba llena de gente. Mi familia, esperaba que fuesen siempre los mismos, pero con mis hijas es raro el día que no aparecen con alguien extraño. Esta vez era un joven venusiano, el pobre tenía un color rojo amarillento, peculiar piel diría yo, bueno peculiar no, ¡qué leches! Era feo a rabiar, con los ojos desorbitados y la boca pequeña, con labios muy gruesos. Mi hija S, la mayor, lo presentó como su amigo.  La mediana SS, me miró negando con la cabeza y la pequeña SSS, sólo comía sin decir palabra. Fue mi hijo JJ, el que le preguntó si le gustaba Herbalia, nuestro planeta.
-      No seas preguntón JJ –recriminaba S- X420, es de Venus y conoce Herbalia.
-      ¿Y, qué te parece? X… no se cuantos –pregunté sin recordar el número.
-      X420, mama –recordó SS.
El venusiano, tan solo emitió una serie de pitidos, pitpi, un gruñido y después algo parecido a una pedorreta, le miré sin comprender nada. ¿A caso no sabe este X… no se cuantos, qué hay traductores? Me dije mirando al venusiano.
X420, se limitó a sacar una lengua larga y a sorber mis lentejas. ¡Las sorbía! Mis lentejas con chorizo… con su pancetita, las patatas… para un día que no se me agarran, llega el panocha este y las sorbe. Desde luego tenía que hablar muy seriamente con mi hija mayor. Mi hijo JJ, se levantó metió el plato por una rendija y por un agujero que tenía al lado dejó caer los cubiertos. Era mi lavavajillas. Mi marido me dice que parece un reproductor de CD; la verdad es que mi cocina es muy bonita, todo paredes, eso sí, con aberturas de colores diferentes, unas más grandes que otras. Además, se limpiaba sola. Tan solo debía cerrar la puerta hermética y darle al botón de limpieza… no penséis que salía una chica y limpiaba como antiguamente, no, nada de eso. Salía un vapor blanco y en segundos desaparecía dejando un olor a bosque maravilloso. Bueno a bosque o, a lo que te apetezca; un día por fastidiar solicité el olor a coliflor cocida, todos en mi casa se fueron una semana. ¡Que semana me di! La pasé tumbada en mi silla especial para masajes.
– ¡Mamá! -me llamaba mi hija Sandra- que se te queman las lentejas. -La miré algo extrañada –te quedaste dormida, hay… siempre se te agarran las lentejas ¡jó! –se quejaba.
-Ya, claro, al menos no traigo venusianos panochas a casa- pensé.

viernes, 9 de diciembre de 2011

PÁRATE A PENSAR..

Párate a pensar…
Lo que me cuesta,
disfrazar el rostro de alegría,
cuando la pena me inunda
poner una sonrisa,
en los labios,
ahogar una lágrima en los ojos,
y si cae,
atraparla con las manos.
Cuánto me cuesta reír y
disimular el llanto.
Párate a pensar…
Lo que me supone caminar erguida,
cuando tan solo el dolor,
 me hace tener ese nervio,
para andar sin enseñar
lo que me roe por dentro.
Párate a pensar…
por qué hablo de esperanza,
si ya no tengo,
por qué hablo de la vida
si ya no la quiero,
por qué hablo del amor,
si ya en él no creo.
Párate a pensar…
Lo que me cuesta,
despertar todos los días,
cuando la melancolía se cierne en mí.
y solo deseo desaparecer.
Párate a pensar…
cuando me veas, lo que me cuesta,
disfrazarme de alegría,
exprimir mis lágrimas,
y caminar erguida.
No pienses que soy valiente,
tan solo afronto el camino de esta vida.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

ÁNGEL
Hoy la vida ha sido cruel, 
y nos ha dado otra lección.
Hoy la vida se ha ido
de su corazón, 
y nos ha traído, pena y dolor.
Hoy solo puedo recordar,
los días de verano,
de cenas al fresco del Moncayo,
de días de fiesta y diversión.
Hoy quiero recordarle,
vivo y sonriendo,
aunque sé que detrás
de aquella sonrisa,
había una gran tristeza,
disfrazada de ironía.
Has sufrido tanto...
Has llorado tanto...
Has soportado tanto dolor...
Ahora que ya no sufres,
ahora que descansas en Paz.
Ahora mi querido TÍO ÁNGEL,
más que nunca, sonriendo,
te voy a recordar.
Te llevaré en mi corazón
cómo consuelo, cómo ánimo.
Ahora eres espíritu,
ahora eres LUZ.
DEDICADO, CON TODO MI CARIÑO,A MI TÍO ÁNGEL,
EN EL DÍA QUE SE HIZO LUZ
23 DE NOVIEMBRE DEL 2011
DESCANSA EN PAZ


sábado, 15 de octubre de 2011

¿QUÉ ES?...


Cuándo luce, deslumbra.
Cuándo canta, ensordece.
Cuándo respira, ahoga.
Cuándo muere, no hay vida.
Cuándo vive, no hay muerte.
Es algo inédito,
omnipotente.
Algo que uno solo no puede hacer,
pero dos sí...
y uno por él, llega a morir.
¿Es el AMOR?
sí.

viernes, 7 de octubre de 2011

Hasta que la muerte nos separe

Ella lloraba,
Él estaba  rígido, inmóvil y frío.
Ella llora,
Por sus mejillas resbalan
Lágrimas.
Su rostro sofocado, tras un velo negro.
Sus manos temblorosas,
Tocan sus  manos
Frías y sin vida.
Fueron manos, calientes
Y suaves caricias de terciopelo.
Recuerda aquellas crueles palabras...
“Hasta que la muerte nos separe”
Ella ahogando su llanto,
Besa sus fríos labios,
Y en un susurro, le dice…
¡Te amo!

Pasión inmortal


Arañar tu piel,
Beber de ti, de tu mirada,
Vivir esperando ser amada,
Soñar con poder devorar tus labios,
Desear amanecer,
Sin que haya un mañana,
Morir entre tus brazos,
Después de dar el alma envenenada,
Morderte los labios,
Saborear su sed, descubrir
Que sin ti no hay nada.
Que en mi calmada espera,
Muero de deseo,
Esperando arañar tu piel
Beber tu aliento vital,
Para dar muerte a este sentimiento,
Que me mata por dentro, y después,
Odiarte por amarme.

lunes, 3 de octubre de 2011

QUISIERA..


Quisiera ser un verso,
y que me lea el mundo entero.
Quisiera ser paloma,
y volar entre la guerra,
mostrando la Paz,
a las gentes que se matan 
sin pensar.
Quisiera ser fuego,
y calentar al que tenga frío.
Quisiera ser alimento,
y dar de comer a los niños,
que de hambre se están muriendo.
Quisiera ser consuelo, cariño y vida,
la voz para el mudo,
el oído para el sordo,
la salud para el enfermo.
Quisiera ser  alegría para el triste,
sonrisa para el serio,
amor y enamorar.
Quisiera ser un verso,
y que me lea el mundo entero.




martes, 27 de septiembre de 2011

LÁGRIMAS DE CRISTAL


Lloras al olvido,
y tus lágrimas cristalinas, resbalan 
por tu rostro de alabastro.
Efímero recuerdo de una vida inacabada,
de besos encerrados en tus labios,
de miradas llenas de ternura,
que cegaron tus pupilas, 
que secaron tus ojos.
Lloras al amor,
lágrimas amargas que envenenan,
tu alma, 
burlaste a la muerte, 
y su Ángel caído llora.
Tu belleza inusitada,
maldice tu alma divagante,
Lloras por ser eterno, 
y alcanzar los sueños de otros 
mortales, 
viviendo sus penas, 
sus agonías. 
Lloras en la muerte,
nuestras lágrimas en vida.
La eternidad es fría,
ven, te espero para compartirla. 

A MI ETERNO


Me arrodillo ante vuestra presencia.
Con la cabeza baja y la mirada clavada en el suelo.
Alzo mis manos hacía ti,
mostrando mis venas abiertas,
apretando los puños dejando brotar mi néctar vital.
Te ofrezco mi sangre,
calmad vuestra sed.
¡Bebed mí Príncipe!
Y, si os complace, osaré rogaros.
Y, si soy digna para vos,
dadme el efluvio mortal de tus labios,
dadme la vida eterna.
¡Tomadme mí Señor!
¡Soy vuestra!

jueves, 1 de septiembre de 2011

LLUEVE

Llueve,
y las gotas de agua se filtran 
en la tierra seca,
tierra muerta de sed.
Llueve,
y el aroma  que emana 
me trae recuerdos,
y el viento me susurra,
la llegada de un otoño que  llama,
a las puertas de septiembre.
Llueve,
y la tarde se hace lenta,
y al mirar al cielo parada en plena calle,
las gotas que nos regalan la grises nubes,
me mojan y me calan la ropa.
Llueve,
y al cerrar los ojos,
sentir resbalar por mi rostro las gotas de lluvia,
agua que se pasea por mi cuerpo,
como en un bautismo secreto.
Llueve...

martes, 30 de agosto de 2011

ERES...

Eres, como la luz del sol
y su aurora en verano.
Eres, como estrella iluminada,
como mi luna llena.
Y que no son palabras, 
lo que yo escribo,
sino pensamientos,
que nacen de mí,
creando para ti este verso.
Eres, como capullo de rosa
empezando a nacer.
Eres, como gota de lluvia
que cae y no moja.
Y que no son palabras,
lo que yo escribo,
sino pensamientos,
que nacen de mí,
creando para ti este verso.

 
 

LACIAS ROSAS

Lacias rosas, que semejan...
una vida inacabada.
Lacias rosas, que hacen...
odiar al que te las regalaba.
Lacias rosas, que te gritan,
¡Tú podrás morir de amor!
Lacias rosas, que recuerdan...
tus desdichas, tus tristezas,
tu dolor.
¡Tú podrás morir de amor!

domingo, 28 de agosto de 2011

EXTRAÑAR...

Extrañar a alguien, es luchar para verlo mañana,
llorar si se llega tarde,
reír si es quien tu esperabas,
soñar que le besas todos los días,
y querer que te quiera...
Extrañar... si no amas no sirve de nada.

sábado, 20 de agosto de 2011

A LORCA, DESDE MI CORAZÓN...

No llegué a tiempo.
Corría por las calles de Granada.
Granada, bañada de sangre y de lágrimas...
y en mis manos llevo una rosa,
quería dársela,
ponerla en sus manos,
acompañada de una mariposa.
No llegué a tiempo.
Corría desenfrenada,
calles, callejuelas,
portales, puertas...
¡No le encontraba!
Era tan tarde,
que la rosa lloraba,
lloraba sangre la rosa.
Agotada,
acongojada,
en un banco de aquella plazuela,
me quedo sentada.
Diminutas gotas carmesí,
resbalan por mis manos,
llora y sangra la rosa.
Al cerrar los ojos,
me llaga un ligero susurro...
"... Ya no mas lágrimas de sangre,
ya no más penas desgarradas...
...Orgulloso estoy de mi pueblo,
de mí amada Granada, de mi querida España,
que me recuerdan hoy, y también mañana...
... más lloros no quiero...
créeme mujer, te lo digo yo...
¡FEDERICO GRACIA LORCA!"

miércoles, 3 de agosto de 2011

A LAS NUEVE DE LA NOCHE...

He llegado a mi casa, son apenas las nueve de la noche.

   Mi madre,está terminando de hacer la cena, y preparando la comida para el día siguiente. Yo me siento en la silla de la cocina y me pongo a pelar patatas. Mientras mi madre me relata lo ocurrido a la vecina...

   - Pobre mujer, se le han quemado todas las lentejas... claro, como su niña es un trasto y no le ayuda nadie...menudo susto, le ardía el puchero...

  Ella sigue con su relato, y yo, pelando patatas y dejando volar mi pensamiento...

   "Si supieras madre, hoy estuve con él. No te lo cuento, pues sé que no te gustan mis encuentros con mi novio. Pero hoy me ha dicho que me ama, ¡madre, que me ama! ¡Que se quiere casar conmigo! Me ha regalado un anillo, no lo llevo puesto, me lo escondí dentro del sostén, para que no me preguntes de dónde he sacado eso... Si supieras madre que beso... un beso de amor, de esos que se dan en las películas- miro a mi madre que no deja de relatarme el suceso y sonrío- Si supieras madre... cuando ha posado sus labios en los míos, se me desbocó el corazón y me ardieron las mejillas. ¡Qué abrazo madre! Hemos pensado que ya que tenemos seis meses de novios, podemos vernos todos los días... un rato, cuando yo salga de servir y el de recoger el arado.El domingo; después de misa, hablara con mi padre. Madre, que tarde tan hermosa... me ha cogido de la mano y así hemos paseado por el pueblo. Nos han mirado algunos, pero que importa eso...- Miro a mi madre de nuevo.

Ella se ha callado y me mira algo seria.

  - Hija si sigues pelando patatas daremos de comer a un regimiento- decía señalando el montón de patatas a mi lado.
   - Vaya, me quede ensimismada oyendo lo que me decías...- mentí.
   - Anda, ahora habrá que partirlas para hacer un par de tortillas- comentó.

Me dispuse a coger las cebollas, pero ella me apartó la mano...

  - Deja ya las pico yo, que igual a ti se te va el santo al cielo que picas tantas que nos da a las dos un sofocón- nos reímos las dos- y dime, ¿que es eso que te tiene con una sonrisa casi todo el tiempo?- me preguntó levantado una ceja.
  - Nada especial madre, soy feliz y eso me hace sonreír- respondí cauta.
  - Anda ve poniendo los platos en la mesa, que no tardan en venir tu padre y tus hermanos del campo... y ya sabes, lo cansaos que llegan.

  Salgo de la cocina, si no fuera porque estoy muy contenta, le hubiese renegado a mi madre, pues si ella cree que yo nosotras no estamos cansadas de fregar, lavar, coser y planchar, ella en casa y yo en la ajena, para cuatro duros que me pagan... y encima, tengo que servir en casa. Vuelvo a la cocina a coger el pan y la miro...

  "Cómo me gustaría poder contarte cómo me siento, y darte la noticia. Pero hoy la guardo para mí, para disfrutarla yo solita" 

Suelto el pan y la abrazo, la beso en la mejilla.

 - Hija, ¿y este arrebato de cariño?- pregunta mi madre sorprendida.
 - Que te quiero madre, hacía mucho que no te lo decía.
 - ¡Ay! mi niña que tonta estás... 

Yo sigo llevando los cubiertos a la mesa y sonriendo sin parar.
  

martes, 19 de julio de 2011

Una vaca lechera ( para los pequeños)

Muuuuuu... 
Soy una vaca lechera,
feliz y moderna.
Como la mejor hierba del prado,
no me como los gusanos.
Soy tan moderna y estilizada,
que doy leche semi-desnatada.
Cómo estoy a dieta, 
mi leche es la más buena...
¡Ni grasas ni colesterol,
mi leche es la mejor!
Muuuuuu...
Soy una vaca lechera,
la más bonita de la pradera... 

lunes, 18 de julio de 2011

EN UN MOMENTO DE RELAX...

¡Despertad!


¡Despertad!- dijo la aurora- abrid lo ojos al nuevo día, mortales... aprovechad bien lo que el tiempo os brinda, recoged vuestras miserias, limpiad vuestras bajezas, y sabed que quizá no habrá un mañana, no habrá más días, mortales... abrid los ojos y aprovechad bien el día que se os regala. ¡Despertad al nuevo día!



     Y a tientas se reconoce.

Modelando mi figura, como las olas moldean la arena....
Regalando a mis cabellos la espuma de tu mar,
balanceándose a capricho de las olas...
van y vienen suaves, su deslizar...
en el pensamiento de arena, dando frutos de cristal....
y con los ojos cerrados,
tan solo por el latido de tu corazón,
sé que estás a mi lado...



Tus ojos...


Te estoy mirando a los ojos,

mientras contemplo mi imagen en ellos,
adivino tus pensamientos.
El azul líquido de tus pupilas,
es como es mar,
siento tranquilidad cuando me miras


Sin ti


 Dibujar en un papel, 

las palabras por decir,
que salen en tropel, 
sin darme cuenta,
que sin ti, 
se me agota la tinta, 
se caen mis pensamientos,
y me encuentro distinta.
Sin ti, 
se me pierde la mirada,
y mis latidos van más lentos.


      Quiero...

Quiero sacar de mis ojos, 
el olor de tu sonrisa y el sabor de tu mirada.



Para Michael...


Hoy no es dulce el despertar,

es doloroso el sonreír,
pero si recuerdo sus palabras...
aunque no quiera,
una sonrisa se me escapará.
Dulce príncipe y rey del pop,
cántame al oído y bailemos tu canción